Belén, Palestina – La Fundación Ecuménica Cristiana de Tierra Santa (HCEF por sus siglas en inglés) dio la bienvenida a la delegación anual de “Conoce tu Patrimonio” (KTH por sus siglas en inglés) a Jordania el viernes 6 de julio. Este programa permite a palestinos que  vivimos en la diáspora poder visitar, vivir, y vivenciar la Palestina de los tiempos actuales. El Programa de Liderazgo de KTH de HCEF para «Explorar y Vivir Palestina», fortalece el conocimiento de nuestra identidad, cultura, historia, tradiciones, y aprendes más sobre el contexto económico, político y social de Palestina.

La delegación la conformábamos miembros de los  cuatro continentes, con las más  diversas profesiones de especial importancia para el desarrollo de Palestina, tales como negocios, finanzas, derecho, medicina, comunicaciones, educación y más.

¡El viaje comienza!

En Amman, Jordania, nuestra delegación fue recibida con cariño. Nos sentimos acogidos y bienvenidos. Sin embargo, nuestras mentes y corazones ya estaban enfocados en lo que  vendría al día siguiente: la llegada a la tierra de nuestros ancestros, Palestina.

Fue un día de mucha intensidad y aprendizaje; muchos de nosotros visitábamos por primera vez. Compartimos con autoridades del gobierno Jordano y miembros de instituciones Palestinas que nos dieron energías, compartieron su conocimiento, y nos animaron para el viaje que se nos presentaba.

El día sábado 7 de julio empezó temprano, con un desayuno colmado de nervios. Nos íbamos a cruzar la frontera, rumbo a Palestina. Esta frontera está controlada por militares israelíes, quienes nos separan en el grupo de “extranjeros”, lo que nos hace sentir un estado de no pertenencia contra el cual luchamos. Cinco largas horas ponen aprueba nuestro espíritu para continuar este viaje. Cinco horas que realmente no son importantes, comparadas con el diario sufrimiento de los palestinos.

Birzeit fue nuestro primer destino dentro de Palestina. Ahí nos alojamos por más de 10 días. Pero la experiencia en Birzeit fue más allá que un lugar de hospedaje; fue la experiencia de vivir con palestinos.

“Los maravillosos sonidos de la banda que tocaba y los vocalistas nos hicieron darnos cuenta de que, incluso, bajo la ocupación, el pueblo palestino siempre abrazó su cultura y su identidad.” Sumaia Elkadomi, Sydney, Australia

Un día en Ramallah al lado de nuestra historia

Domingo, 8 de julio de 2018, nuestro primer día completo en Palestina. La mejor manera de empezarlo era rindiendo homenaje a Yasser Arafat, visitando su tumba y vivenciando la importancia de su labor como líder de los Palestinos. Una gran persona de acuerdo a lo que conocemos y lo que hemos leído y nos han contado nuestros ancestros. Pero además, tuvimos la dicha de escucharlo de los labios del mismísimo sobrino de Yasser Arafat, el Dr. Nasser Al-Qudwa quien, en el museo que honra el legado de su tío, nos habló  de los desafíos y logros del pueblo Palestino en estos años.

Por la tarde, Rawabi nos mostró una ciudad para Palestinos, construida por Palestinos. Establecimientos de ropa y comida, empresas, diversión; en fin, vida de ciudad impulsada por los miembros de la comunidad Palestina. Rawabi es un símbolo de esperanza de un futuro mejor para una nación. Se ha forjado con soluciones creativas a problemas históricos, geográficos, políticos y económicos.

En él Museo Palestino, en Birzeit, disfrutamos de exhibiciones maravillosas e incluso algunos de los delegados encontraron a sus parientes y familiares en las fotografías del museo, retratando su diario vivir. Fue muy emocionante. A muchos se nos erizó la piel al conocer a algunos de nuestros familiares a través de una fotografía, a quienes, sin previamente conocer, reconocimos simplemente por sus nombres.

Luego de un café y un breve descanso, nos dirigimos a conocer la cervecería más importante de Palestina, Birzeit Brewery, la cual ha dado trabajo y ha creado prosperidad para muchos palestinos, además de permitir la exportación de millones de litros de cerveza. Un polo de desarrollo económico, sin duda.

“Con cada obstáculo, los palestinos han encontrado una solución creativa, y esto fue algo que reafirmamos más tarde con cada empresa en Palestina.” Stephanie Zayed, Colombia, Sudamérica

Jericó y Ramallah, una aventura maravillosa

Conocer la Universidad de Birzeit es otro momento que alimento nuestras almas en Palestina. Nuestro día comenzó con la visita al campus universitario; un campus pleno de energía, entusiasmo, conocimiento e investigación. Es un enclave importantísimo en medio del bloqueo ejercido por Israel. Pensar, crear, investigar, e implementar tecnologías que son creaciones Palestinas para solucionar los problemas que viven diariamente, es parte de las acciones que la Universidad de Birzeit tiene a cargo. Estudiantes y miembros del profesorado nos compartieron sus pensamientos, ideas, e infundieron más energía para nuestra identidad Palestina.

En la tarde la Cámara de Comercio de Ramallah nos mostró los programas y proyectos que permiten el desarrollo de negocios y actividades económicas para el sustento del palestino y para el desarrollo de la nación. Luego, en la ciudad de Jericó, su gobernador – un luchador permanente – nos instó, convincentemente, a ser parte del desarrollo de la nación Palestina, apelando a nuestra identidad como palestinos en la diáspora.

Al finalizar la jornada, él Mar Muerto nos reconforto en sus aguas saladas, permitiéndonos reflexionar una vez más, sobre las experiencias de este día.

“El gobernador de Jericó tenía la presencia de un guerrero con un corazón de oro. Su confianza elevó mi espíritu y su seguridad fortaleció mi voluntad.” Raed Good, California, USA.

JERUSALÉN, la ciudad de la paz

Jerusalén es más que una ciudad. Es un mundo por sí solo, que evoca la historia de la humanidad con cada paso. Su aroma, su gente – los palestinos de la zona oriente, quienes luchan diariamente por subsistir en contra de la adversidad impuesta por las autoridades israelíes.

Jerusalén es la capital de Palestina por derecho propio y lo podemos percibir con la mente y con el corazón. No hay palabras que describan lo que se vive en Jerusalén. Habíamos leído y escuchado miles de relatos y descripciones de Jerusalén antes de nuestra llegada a esta ciudad, pero son pálidas narraciones que no le hacen honor a la majestuosidad y simpleza de esta milenaria localidad, venerada por tres religiones. Y sin embargo, no hay que ser religiosos para percatarse de la solemnidad de Jerusalén.

Visitamos los lugares sagrados para cristianos y para musulmanes. La Mezquita de la Roca, el Santo Sepulcro, el camino de la pasión, en fin, una constatación de las historias que hemos leído en nuestros textos, de hechos que acaecieron siglos atrás.

La exquisita comida de medio oriente se siente aún más sabrosa. El café más aromático. Los condimentos apelan aún más a nuestros paladares. Cada bocado se disfruta al máximo. Estuvimos en Jerusalén, la ciudad que debería ser el faro para la paz en el mundo. Pero sabemos que no es así aún. Sabemos y vemos a los palestinos complicados día a día con barreras que atravesar, con lugares que no tienen permitido acceder y negocios que no pueden ser desarrollados.

Aun así, pudimos visitar un refugio del arte: el Teatro de las Artes Escénicas, recientemente inaugurado, que aporta con alimento para el espíritu. Finalmente, el Hotel Casanova nos da aún más emociones al constatar que fue el refugio de los abuelos de uno de los miembros de la delegación KTH, al ser obligados a abandonar su hogar luego de que fuese destruido.

“La mayoría de los palestinos necesitan solicitar permiso para visitar Jerusalén, algunos pudiendo esperar años para recibirlo. Nos sentimos afortunados y con un sentido de derecho, sin conocer las luchas de nuestra gente para llegar a la ciudad santa. Esperamos que algún día Jerusalén esté libre de sitio y accesible para todas las personas.” Sumaia el Kadomi, Sydney Australia.

Belén, ¡nunca olvidaremos!

Belén es otro enclave histórico en Palestina. Cerca de Jerusalén, esta localidad llena de vida, subsiste a pesar de la construcción de la injusta pared que ha separado a muchas familias, negocios y, en sí, a la tradición. Nos reunimos y conversamos con palestinos a quienes les destruyeron sus plantaciones de olivo – sustento familiar ancestral – para levantar este monumento a la división y la segregación, el cual pintamos de colores, tratando de encontrar algo de vida en ese frío concreto.

Belén, ciudad que encierra la importancia de uno de los más grandes misterios del mundo cristiano, como es el nacimiento del Hijo de Dios. Calles de adoquines, invitan a caminarlas y a experimentarlas. Calles y casas: construcciones que acogen el amor de las familias Palestinas y a esta delegación de KTH.

Es una experiencia inolvidable estar en Belén. A veces uno siente impotencia al querer intentar describirla con palabras pero las mismas no logran hacerle justicia. Por otro lado, se convierte completamente innecesario leer sobre Belén, pues no hay texto que describa lo que hemos vivido todos y cada uno de los miembros de la delegación KTH en estas calles que parecen estar detenidas en el tiempo.

“Nunca olvidaremos el olor del falafel de Afteem, un delicioso olor que es contenido por la inmensa pared gris que nos rodea y nos sofoca. Mismo muro, cuya superficie interna está cubierta de color e imaginación, los cuales infunden un sentido de esperanza. Pinturas que simulan ranuras a través de la pared, y que revelan los cielos y personas situadas al otro lado del muro. Nuestros ojos contemplaron las obras de arte con asombro.” Seham Shahin, Victoria, Australia.

Nablus, la tierra de kanafeh

El norte de Palestina tiene el encanto de ser el área de ubicación de Samaria. Para los cristianos, Nablus alberga algunos lugares importantes para visitar, tales como el pozo de Jacob, donde Jesús conversó con la samaritana.

La ciudad de Nablus nos acoge con cariño y con una grata conversación con el gobernador de Nablus, quien, al calor de un café, nos habla de los desafíos y logros del pueblo Palestino en el norte de la nación.

Luego, nos reunimos con los jóvenes de Nablus en el Consejo Municipal Juvenil. Con jóvenes como nosotros, y algunos menores aún, qué son y serán el alma de Palestina.  Y nosotros, como jóvenes palestinos en la diáspora, no podemos estar más de acuerdo, ya que KTH nos ha dado la posibilidad de estar acá y conversar con jóvenes Palestinos, explorando las posibilidades de apoyo que podemos tener para con nuestro país; nuestra nación.

Esto se reafirma luego de visitar el Campamento de Refugiados de Balata, el que inicio acogiendo a 6,000 personas y que ahora acoge a más de 27,000. Esto nos dejó perplejos y sin palabras; avergonzados y con mucho enojo por la injusticia que se vive diariamente en este rincón del mundo; en nuestra nación, Palestina.

“Compartimos experiencias y nos sorprendimos por el optimismo que denotaron, el cual  atribuyeron a la cultura palestina y a su esperanza de, algún día, ser un país libre. Uno de ellos dijo con orgullo que la juventud palestina es el alma de nuestros hogares y de nuestro país, y no podríamos estar más de acuerdo.”  Stephanie Zayed, Colombia, Sudamérica.

Hebrón: lucha constante, bondad y resistencia

Para nosotros, los delegados de KTH, los días se iban rápidamente uno tras otro. En esta vorágine de emociones y sentimientos visitamos la ciudad de Hebrón, cuya pujante economía es un ejemplo de lo que Palestina puede lograr si algún día llega a ser completamente independiente. Sin embargo, Hebrón cuenta con una espina en su corazón: los asentamientos judíos en la zona alta, lo que mantiene la ciudad dividida.

Los palestinos deben sortear controles de identidad en su propia ciudad; con pasos cerrados por puertas de acero y soldados israelíes. Un 30% de la ciudad está restringida para los palestinos, de acuerdo a nuestra guía,  Leena Hammouri. Los niños y niñas palestinos que se dirigen a estudiar  son sometidos a diario a estos controles al desplazarse desde su casa a la escuela y viceversa.

Pero la gente vive y vibra con las actividades a pesar de esta espina. Y así nos lo hizo saber  su excelencia, el gobernador Kamel Hmeed, quien nos recibió cordialmente en el municipio de Hebrón, y con quien discutimos sobre como Hebrón es un gran ejemplo de brillantez palestina y como, a pesar de la lucha constante, los ciudadanos en esta área continúan viviendo su vida con perseverancia, amabilidad y resiliencia.

Los delegados de KTH también visitamos empresas Palestinas en Hebrón, dedicadas a los más variados negocios, como la mueblería, la decoración, cerámica, vidrio, lácteos, textiles, etc. Cada una, un verdadero ejemplo de prosperidad en medio de la adversidad.

“Mientras volvíamos al autobús, cada delegado se sentía apenado de tener que dejar esta animada ciudad, pero al mismo tiempo, contentos de haber tenido la oportunidad de experimentar la magia de Hebrón.” Huda Rabah, Ontario, Canada

La 7ma Conferencia Anual de la Diáspora Palestina de KTH conecta a la juventud globalmente

La emoción era grande. En la Universidad de Birzeit nos congregamos la delegación KTH de jóvenes Palestinos de la diáspora y jóvenes Palestinos que viven en Palestina.

Jóvenes Palestinos de las universidades de Birzeit, An Najah (Nablus), y Belén participaron de esta conferencia, en la que compartimos ideas, opiniones y compromisos.

Los jóvenes de KTH sabemos que es con la juventud Palestina con quienes podremos contribuir por un futuro mejor para nuestra nación. Las áreas de negocio, turismo,  e inversiones, son las que darán prosperidad al pueblo Palestino. También, debemos trabajar por educación y creación de empleo, solidaridad, incidencia y movilización organizacional y, por último, por las redes sociales e internet.

Al final, compartimos nuestra información de contacto para poder seguir en comunicación con jóvenes talentosos y valientes, quienes deben luchar día a día en y por una Palestina que aún no es libre e independiente.

La Conferencia del próximo año (2019) se llevará a cabo en conjunto con la Universidad de Birzeit.

“Los miembros del grupo encontraron que un aspecto recurrente entre todos los temas conversados es el  del vasto mundo de las redes sociales. Este serviría para conectar a los jóvenes con mentores en su campo de trabajo y también para reunir a personas, con ideas afines, de diferentes organizaciones que defienden los derechos de los palestinos alrededor del mundo. Esto brinda oportunidades para compartir experiencias, fortalecer el vínculo entre los palestinos y proporcionar un espacio seguro para los jóvenes a fin de crear iniciativas que refuercen la causa palestina. Una idea prometedora que se exploró es el concepto de crear una aplicación “KTH Youth” que ofrezca una plataforma multifacética similar a Facebook, Twitter e Instagram, combinados. A través de esto, la diáspora puede conectarse, debatir y compartir información vital que se relaciona con la sensibilización y la defensa; y así inspirar a los jóvenes palestinos para servir a su país con su propio conjunto de habilidades distintivas.” Huda Rabah, Ontario, Canada

La Despedida

El término de nuestra experiencia en Palestina, en este viaje maravilloso de KTH, fue de mucha pena.

Regresamos al lugar adonde nuestros ancestros han vivido y ahora ya no solo sabremos de Palestina por lo que hemos leído o escuchado, sino porque la hemos vivido.

Conversamos con jóvenes, madres, padres, profesionales, académicos, autoridades, activistas, familias que han continuado sus vidas en la tierra de nuestros ancestros. Comimos sabrosos platos hechos con el cariño y las manos de mujeres y hombres Palestinos que nos hicieron sentir en casa, como si siempre hubiésemos vivido en nuestra gran nación, Palestina.

Ahora volvemos a nuestros segundos hogares con el compromiso de promover la causa Palestina en nuestros países de residencia y de ayudar al fortalecimiento de la economía, la salud y la educación de los palestinos en tierra de nuestros ancestros.

Ya no somos los mismos. No somos canadienses, estadounidenses, salvadoreños, hondureños, australianos, chilenos, argentinos, etc. Hemos vuelto a nacer como lo que somos: palestinos.

KTH es un excelente programa que debe ser propagado y difundido, pues sumando voluntades lograremos los cambios.

“El pueblo palestino ha sido desplazado hacia todo el mundo. Sin embargo, incluso las raíces de los olivos desarraigados encuentran su camino a casa. Dejamos nuestros corazones en Palestina. Y bien dicen que el hogar está donde está el corazón.

Volveremos y nunca lo olvidaremos.” Seham Shahin, Victoria, Australia

«El viaje de KTH ha sido la experiencia más influyente de mi vida». – Mohammed, Delegado KTH, Estados Unidos

Aunque nuestra Delegación KTH 2018 ha terminado su trayecto, el verdadero viaje acaba de comenzar. La Fundación KTH está muy ansiosa por ver lo qué hará la Delegación de 2018 con su nuevo conocimiento, experiencia y compromiso.

Para obtener más información acerca de KTH, visite: https://kthps.org/